01/03/2023

Un año, tan cerca y tan lejos

Por Pedro Lechuga Mallo

El tiempo es relativo. El segundero avanza implacable hacia delante con la misma cadencia, pero la percepción del paso del tiempo varía según diversos y variados factores. Un año a priori no parece un periodo temporal muy elevado, pero depende del entorno en el que uno ve pasar un mes tras otro hasta cambiar de dígito en el calendario. Han pasado ya doce meses desde que empezara la guerra de Ucrania y aunque parezca mentira, da la sensación de que nos hemos olvidado de que un año después del inicio de la invasión rusa sigue muriendo gente, sufriendo inocentes y cometiéndose barbaries de todo tipo.

Es entendible, aunque ni ético ni moral, que conflictos bélicos que llevan años sesgando vidas en territorios supuestamente lejanos, como por ejemplo en varios países del continente africano, no nos quiten el sueño ni les consideremos merecedores de dedicarles un segundo al día para pensar en ellos. Pero no deja de sorprenderme cómo hemos interiorizado la guerra de Ucrania en tan poco tiempo. El proceso de desensibilización que hemos padecido es digno de estudio.

Lee aquí el artículo completo publicado en La Nueva Crónica.