04/02/2021

Exiliados tributarios

Por Pedro Lechuga Mallo

La dictadura informativa de la Covid-19, que nos lleva alienando desde hace ya demasiados meses, se ve sorprendida en ocasiones por algunos temas que le roban cierto protagonismo. No es algo que suceda muy habitualmente, pero cada vez que se produce, adquiere forma de recordatorio de que en nuestro país hay algo más allá de la Covid-19 y de sus vacunas. Uno de los últimos ejemplos de este hecho ha sido la polémica generada por el anuncio del famoso youtuber El Rubius de trasladar su residencia a Andorra.

Como era previsible, las redes sociales y los medios de comunicación se han llenado de palmeros y de justicieros por igual, dando lugar a una confrontación de la que al menos tendríamos que intentar sacar alguna reflexión o enseñanza de enjundia, más allá de que El Rubius para algunos sea un Dios virtual y para otros el mismísimo Judas. Fíjense si el tema ha provocado ruido que hasta la Agencia Tributaria se ha pronunciado al respecto. Y no sé a ustedes, pero el sólo hecho de escuchar esas dos palabras, al que les escribe se le corta la respiración.

Lee aquí el artículo completo publicado en La Nueva Crónica.